Animales residentes

En Glorieta viven nuestros dos embajadores: Bruc y Pinxu, perro y gato.

Pinxu lleva años acompañándonos. Era —y es— el gato del pueblo: un superviviente, de los que lo han visto todo, y al que hemos acabado cogiendo un cariño profundo. Tiene ya unos 12 años y ha dejado huella en decenas de páginas de nuestros libros de visitas, como si también él quisiera decir la suya.

Bruc es un Boyero de Berna que, literalmente, nos cayó del cielo. Llegó desde Córdoba con apenas dos meses, y aquí ha crecido. Hoy es imposible no quererlo: con su carácter afable y respetuoso, encanta tanto a niños como a mayores.

Eso sí, hay que estar preparado a la llegada: Bruc no entiende de distancias. Saluda con entusiasmo, y su altura le permite hacerlo a la altura de la cara. Es su manera —directa y sincera— de dar la bienvenida.

Y, por supuesto, están el resto de vuestros anfitriones: Teresa y Uli. Hace ya casi ocho años que vivimos en Glorieta, y los cuatro —entre perro, gato y nosotros— somos los únicos habitantes fijos de esta joya de pequeño pueblo.

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