En nuestros alojamientos encontraréis todo lo necesario para que os sintáis a gusto: toallas, ropa de cama, utensilios de cocina, papel de cocina y de baño, sal, pimienta, aceite y vinagre… todo lo que hace fácil y agradable la estancia.
Y, para que podáis estar tranquilos, también disponéis de detectores de gas y de humo.
Las casas están equipadas con baños completos con ducha y, en la casa grande, disponéis también de un aseo de cortesía en la planta baja.
Cada casa tiene su propia barbacoa y mesas en un espacio abierto, con vistas panorámicas y puestas de sol de ensueño. Aquí el tiempo se detiene un poco, sobre todo al caer la tarde.
De mayo a octubre, ambos inclusive, podéis refrescaros y bañaros en la piscina, que dispone además de una goma para nadar hasta el infinito… o simplemente dejaros llevar. La piscina es compartida entre todos los huéspedes. Los menores deben estar acompañados.
Facilitamos leña de nuestros bosques para las barbacoas, pero el carbón debéis traerlo si lo necesitáis.
En invierno, la calefacción central de la casa grande os permite estar bien a gusto y, en La Guinda, una estufa moderna y eficiente de leña aporta calidez y confort.
Si tenéis que trabajar o queréis ver una peli, disponéis de wifi conectado a fibra óptica con 1 Gbit de descarga y 600 Mbit de subida, que garantiza un servicio óptimo.
En nuestra casa los animales son bienvenidos; solo preferimos que no duerman en las camas, que respeten el mobiliario y que tengáis en cuenta a los demás huéspedes y sus sensibilidades.
Bajo petición, podemos acompañaros —si nos es posible— a caminar y descubrir el territorio. También existe la posibilidad de hacer una sesión de tiro con arco o una partida de bádminton.
Si no disponéis de un medio de transporte adecuado, estaremos encantados de ayudaros con las compras.
Y, por supuesto, estamos aquí para ayudaros con cualquier duda, capricho o consejo que podáis necesitar…
